lunes, 10 de agosto de 2015

Josué [Cont] Cap. 2-3

En el post pasado vimos la promesa sobre la Tierra prometida (bendición):

  1. Dios tiene algo para ti 
  2. Debes elegir si quieres ser o no parte de ello. 
  3. Decides ser esforzado y Valiente.

En los capítulos siguientes vamos a entender como prepararse para vencer enemigos, como llegar a tomar la bendición y entender de cierto modo por qué Dios actúa como actúa, es decir cuales son sus objetivos con todo esto.

3 Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel [...] vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo.2 Y después de tres días, los oficiales mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella,4 a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino.
Antes de ir a reclamar la tierra, antes de entrar en batalla, antes siquiera de recibir instrucción sobre como habrían de alcanzar la victoria suceden 3 cosas:

  1. Reposo 
  2. Alabanza y adoración 
  3. Escuchar el llamado y seguir -literal- a Dios. 

Cuando leamos la Biblia debemos recordar que el "Arca del Pacto" era la presencia de Dios, Jehová le había prometido a Moisés que se presentaría sobre el Arca cuando Moisés quisiera hablar con Él, dentro del tabernáculo, en el lugar Santísimo. Al cual solo los sacerdotes santificados podían entrar.

En el versículo 2 de este capítulo se hace mención al Arca del Pacto y a los levitas. Los levitas eran aquellos miembros descendientes de la tribu de Leví a los cuales Dios apartó para sí y su servicio. Ellos estaban encargados del completo servicio al tabernáculo, la alabanza, adoración, expiación de culpas: los sacrificios, y enseñaban la ley de Jehová. Es por eso que sabemos los tres puntos mencionados. La preparación para alcanzar la bendición y tomarla es posible solamente con los tres puntos mencionados y el orden siempre es importante pues uno lleva al otro.


REPOSO.

Es interesante como hasta Dios mismo reposó después de realizar toda la obra del universo. Posteriormente estableció el "Día de Reposo" como un "must". Sin embargo los judíos se volvieron muy legalistas y olvidaron lo que el Día de Reposo significaba. Jesús se declara como dueño del "Día de Reposo" haciéndonos ver que el Reposo está en Él y no en el día como tal. Debemos entender que el reposo se refiere a dejar todas las otras cosas de tu vida que no son Dios. Cualquier cosa puede convertirse en piedra de tropiezo, alejarte de ÉL o incluso dejar puertas abiertas a demonios. El día de reposo fue instituído para dejar todo lo del mundo, todo lo carnal, de modo que no pueda dominarte, alejarte del mundo para que te conectes con ÉL por lo menos un día desconectándote de todo lo demás. Un guerrero reposa para cobrar fuerzas antes de la batalla aquí ellos reposaban para recobrar fuerzas en Él. Para entrar en verdadera comunión con Dios hay que dejar de lado todo lo que estorba todo aquello que no es Dios o no tiene que ver con Él.


ALABANZA Y ADORACIÓN.

La gente tiende a confundir la Alabanza y la Adoración pero no son lo mismo (Witt 1993, pp. 37). La alabanza es una respuesta positiva, alegre y dinámica al concepto o a la persona de Jesús. Así mismo estas deben contener verdades que se encuentran en la palabra de Dios para reafirmarlas frente a las fuerzas contrarias del mundo espiritual. De aquí que los cantos, los versos, los poemas, música y cualquier arte puedan servir de alabanza a Dios. Por eso la naturaleza misma lo alaba. Dentro de la alabanza encontramos también la Acción de Gracias. Darle gracias por todo es una forma de alabarlo.


La adoración por su parte es un completo sometimiento a la voluntad de Dios, obedecer por completo y buscar en todo momento su presencia. Esto incluye una relación y comunicación HONESTA con Él. Todo lo que sentimos, pensamos, hacemos, queremos, deseamos y tememos debemos contárselo, pedirle guía y entendimiento sobre su voluntad para ejercerla a su manera y no a al nuestra.


Esta comunión honesta nos abrirá las puertas a su presencia y estando en su presencia escuchar su voz se hará menos difícil.


JOSUE 3:5 Y JOSUÉ DIJO AL PUEBLO, SANTIFICAOS PORQUE JEHOVÁ HARÁ MARAVILLAS ENTRE VOSOTROS.

El pueblo de Israel a penas va ponerse en marcha para la batalla. Esta batalla por la tierra prometida es un batalla física contra los pueblos que habían despegado por completo su camino de Dios. En nuestro caso la batalla ya no es física tenemos que recordar que luchamos de continuo contra demonios y huestes espirituales. Cualquier desliz carnal dejará una puerta abierta para ellos, es una invitación explícita a intentar dominarnos. Cuando no se trata de demonios se trata de nuestros propios deseos. Cualquiera de estas cosas que dejemos que nos dominen nos alejará de Dios y entraremos en un terreno peligroso del cual se escapa la bendición. Estos individuos antes de prepararse para guerrear mas bien se santifican. No preparan las armas, no entrenan, no ensayan movimientos tácticos SE SANTIFICAN. Alabanza, Adoración y Santificación para obtener la bendición. No hay más.

JOSUÉ 3:6 Y habló Josué a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del pueblo.
¿Quién va delante? ¿Quién les muestra el camino que no conocen y por el cuál deberán andar para tomar la bendición?: Dios, la presencia de Dios él es el único con esa habilidad.
Josué 3:7 Entonces Jehová dijo a Josué: Desde este día comenzaré a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisés, así estaré contigo.
Si obedeces, te santificas, pones a Dios como tu guía aquel que te muestre el camino y vaya adelante para mostrarte de antemano las batallas y las victorias, te engrandecerá para que todos sepan que Él esta contigo. Una forma de hacerle saber a aquella gente que te rodea, pero no cree en él o no lo conoce, que él es real y existe es engrandeciéndote a ti. Él ya es grande y temible pero la gente no lo conoce; sin embargo a ti sí te conocen por lo menos que eres un humano cualquiera que no podría hacer cosas maravillosas como abrir el mar o sanar a alguien.


En Josué 2:1 vemos lo siguiente:

Josué 2:1 Josué [...] envió desde Sitim dos espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí.
Se hace hincapié en que era ramera para que entendamos mas a fondo lo que Dios quiere decirnos. Rahab obviamente no tenía comunión con Dios, en primera era de otro pueblo que servía a otros dioses y en segunda era una ramera. Esto quiere decir que quizá prefería el dinero a la moral, o incluso sus propios deseos a la moral. El camino del bien no era su camino, sin embargo hace la siguiente observación digna de estudiarse:
Josué 2:9 Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros.

¿Cómo es que Rahab lo sabe? ¿Quién se lo dijo? ¿Cómo sabe de la promesa de Dios al pueblo de Israel? Si a Moisés lo hizo super santificarse para decírselo, y a Josué Únicamente le había sido revelado siendo también un varón de Dios ¿Cómo Rahab lo sabe? ¿Cómo? Observemos:

Josué 1:10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.
"Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra" Rahab la ramera lo ha reconocido, pero si no lo conocía! Las mismas obras de Dios hablan por Él todo lo que ÉL hace tiene su firma. Los malos y los buenos saben quien es ÉL por sus maravillas, empezando por el universo mismo. Es su necedad y rebeldía lo que les impide aceptarlo como su Dios y su creador.


No hay mejor predicación o prueba de la existencia de Dios que ser testigo de sus maravillas. Si Rahab y toda Jericó pudo reconocer a Dios a pesar de ser paganos por lo que había hecho con Moisés al ver que hacía lo mismo con Josué supieron que Jehová era real y estaba con Josué. por esto mismo Dios hace énfasis en "Así como estuve con Moisés así estaré contigo" su plan es estar de la misma manera contigo engrandeciéndote para que lo vean a ÉL y lo reconozcan como su Dios.

Rahab termina siendo del los ascendientes del Rey David, Rahab que decidió creerle a Jehová y reconocerlo como Dios termina siendo ascendiente del Rey David y por lo tanto de Jesús. Como dije, GRANDE, cosas Grandes si decides seguirlo, obedecerlo y reconocerlo como  Dios.


En el siguiente post estudiaremos el paso de Israel por el Jordán.

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